
El final de la eterna espera llego, y aunque no se muy bien como, solo puedo decir que me gusto.
Ahora volvemos a lo de siempre: ponemos el cuentakilometros en 0 y a seguir en lo mismo.
Y es que la obsesion por imaginarle abordan las 24 horas de mi dia y no me siento comoda, porque no me siento segura.
El jueves renove mi promesa tirando la botella al rio, le dije adios a todas esas inseguridades y lo tengo que cumplir.
¿que me pasa? no me reconozco tan feliz!! jajaja
ahora lo unico que puede preocuparme es que este fn de semana todavia no sea el indicado para poner las tablas del pergo en la habitacion de estudio.
Sereis bienvenidos a la republica independiente de mi casa.
¡¡Quiero irme a Zuera de una vez!! ¡¡quiero llenar la nevera ya!! (y quiero mi iphone, cabrones...)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si quieres puedes comentar...